Editorial: La inversión extranjera, una alternativa para paliar la crisis económica en Pedro Juan

14/03/2015 / editorial / por: Arnaldo Andrés González - Periodista
Los analistas económicos tendrán seguramente un panorama más claro de la economía amambaiense y más aún, respuestas concretas a las interrogantes sobre la crisis que atraviesa Pedro Juan Caballero en la actualidad, como resultado de decisiones políticas y acciones desfavorables al comercio. La alternativa que aparece en el escenario conflictivo, es la inversión del capital extranjero, para ello, un reciente congreso internacional demostró que es factible captar inversionistas para enfrentar la inestabilidad comercial.

Desmenuzar esta idea, sin los recursos necesarios como el conocimiento de la Economía como ciencia es complicado, pero resulta que el común de la gente comprende la crisis desde la situación que le toca vivir.

Pedro Juan Caballero al igual que otras ciudades de frontera, cuya economía en mayor porcentaje se sostiene en el comercio, atraviesa una crisis que cada vez genera más preocupación.

La reducción de la cota de compras de 300 a 150 dólares para ciudadanos extranjeros, principalmente compradores brasileños, los rigurosos controles por parte de las fuerzas de seguridad del Brasil en las zonas de frontera que impiden el paso de productos adquiridos en Paraguay y las decisiones políticas del vecino país para la creación de tiendas libres de impuestos en zonas francas, son a grandes rasgos, las raíces del problema.

Sin embargo, “la esperanza es lo último que se pierde”, esta frase recupera sentido con una reciente actividad que demostró argumentos sólidos para sustentar nuestra economía y no necesariamente la oración deberá ir a parar en el estado de un usuario de facebook.

El congreso internacional “Amambay Proyecta”, sin el apoyo del gobierno central, pudo reunir a representantes de distintos países. Una audiencia internacional para “desnudar la realidad del interior del país” carente de presencia del Estado, según se pudo entender tras el discurso del gobernador de Amambay, Pedro González, quien en carne propia ha sufrido la indiferencia de quien hoy en día es el administrador de la República, porque hace tiempo no tenemos presidentes que presidan, es decir, que cumplan a cabalidad su deber de gobernantes.

La actividad fue cuestionada por un sector político inconsciente a través de su medio de comunicación, sin analizar, que como miembros del selecto grupo empresarial y hasta de los grupos de monopolio por la fortaleza que tienen en ciertos rubros del comercio, serán en un futuro cercano, víctimas de la falta de voluntad política y compromiso colectivo.

El congreso internacional demostró que las alternativas económicas, las variables para oxigenar el alicaído comercio de frontera, existen y están frente a nosotros. Se enmarcan dentro de las capacidades y posibilidad de esta parte del país.

Captar el interés internacional para la producción nacional a través del capital extranjero es posible y se logrará a través de la interacción, la comunicación, y la proyección, tal cual fue la base de la reciente actividad.

La presencia del embajador de Qatar, Abdulla Mohamed Al Derbasti, de República Dominicana Marino Beriguete, los representantes de Argentina, Venezuela y de las agencias de cooperación, especialmente Corea, constituyen un aliciente importante para el gobierno departamental que ojalá pudiera lograr una conciliación con otros sectores políticos por el bien de la ciudadanía.

La fuerza política, la fuerza pública (pueblo) y la fuerza privada en la sumatoria final, serán quienes desencadenen el verdadero progreso de Pedro Juan Caballero y todo el Amambay, antes que seguir siendo una frase proselitista aburrida y carente de creatividad.

Si los inversionistas son convencidos de que encontrarán garantías jurídicas (bases legales esenciales en el proceso de desarrollo), seguridad, compromiso, acompañamiento de las autoridades e instituciones públicas, tendremos disponibles importantes capitales para contrarrestar la actual crisis comercial.

Mientras la actividad comercial, predominante en Pedro Juan, continúe sufriendo los síntomas mencionados anteriormente, y no tengamos respuestas para cuando la enfermedad empeore, será tarde para iniciar acciones paliativas.

No podemos continuar con las acciones populistas de reclamar un día y pedir una pausa a la crisis, ese método caducó y ya no debe considerarse una salida rápida.

Debemos poner las cartas sobre la mesa, apostar en serio a la producción para burlar la caída de las ventas. Buscar alternativas de producción para generar empleo, y desechar la economía sumergida en el subempleo del cual, más que esclavizados, son víctimas nuestros conciudadanos, principalmente jóvenes.

TURISMO

Si bien este rubro está más que abandonado por las instituciones, no debemos buscar simplemente culpables, sino entender que en un punto, todos somos responsables de su propulsión.

Muchas entidades y las propias instituciones públicas encargadas de velar por la actividad turística, tienen extraordinarios planes pero no tienen presupuesto, entonces, volvemos a la necesidad de atraer inversionistas.

Reuniones internacionales como el congreso “Amambay Proyecta” son las nuevas herramientas para escapar de la crisis que no da tregua.

Con un fragmento de la frase del Dr. Leoncio Medina, digamos que si los primeros medicamentos para recuperar la salud comercial, no resultan, entonces, aumentemos la dosis.