Culturales : Teko Paĩ Tavyterã: espiritualidad, conocimientos y prácticas tradicionales
21/09/2020 / Culturales / Visitas: 5195
El Teko Paĩ Tavyterã o ñande reko es un sistema de creencias, conocimientos y prácticas que fueron valiosamente resguardados durante siglos por los Paĩ Tavyterã. Este sistema integra el teko marangatu, que comprende lo espiritual; el teko katu, que refiere a las ideas, categorías y actitudes que definen el modo auténtico y verdadero de ser Paĩ Tavyterã; y el teko porã, que implica directamente la forma correcta de vivir o lo que está bien, concretización del sistema Paĩ.

POR GRUPO SUNU DE ACCIÓN INTERCULTURAL*
 

 

La complejidad de este sistema se revitaliza y socializa principalmente en ceremonias como Kunumi PepyAvatikytyKuña Jeko’aku, entre otros espacios de regeneración de lo propio, como son los rituales en y para los cultivos. Con sus tierras también están amenazadas la cosmovisión y el modo de ser Paĩ Tavyterã. Es cada vez mayor la intromisión religiosa de diversas iglesias, y los códigos culturales de las estancias y del sicariato logran permear en las comunidades, atentando contra sus formas genuinas de pensar, ser y vivir. Frente a esta amenaza, se presenta una antigua resistencia cultural que mantiene vigente el ñande reko del pueblo, y es sostenida principalmente por los tekoaruvicha, líderes espirituales.

© Rocío Ortega

© Rocío Ortega

Bioconocimientos o teko katu

Los Paĩ manejan un amplio espectro de saberes intrínsecos a la naturaleza. Durante milenios han desarrollado bioconocimientos que orientan las formas del vivir bien en sus territorios, en equilibrio y cuidado con los ecosistemas y sus posibilidades vitales. Con ello, han preservado una importante biodiversidad en sus tierras.

En cuanto a la forma de trabajar la agricultura, originalmente realizan la técnica denominada rozado, que consiste en limpiar el terreno de cultivo mediante quemas controladas sobre las parcelas de plantación. La finalidad es producir alimentos de autoconsumo, que se cultivan después del ro’y guasu (heladas), ya que renueva la tierra, ombopyahujevy ñande yvy. Una chacra típica incluye diversas variedades de maíz, mandioca, maní, sandías, etc. La chacra típica paĩ está rodeada del algodón nativo, mandyju guasu, que según los relatos dados simboliza el poder y la fuerza femenina protectora de Ñande Jari Guasu, o nuestra abuela primigenia.

© Rocío Ortega

© Rocío Ortega

Los cantos o saberes orales entonados están relacionados con la buena labranza y también con el cuidado de la selva. Existen rezos para echar el monte y para que se queme bien el rozado. Hay cantos para que la cosecha se levante bien y otros para la alegría del maíz. Otras plantas también tienen sus propios cantos de sacralización.  Estas técnicas, entre otras, están presentes en las prácticas cotidianas y conforman los bioconocimientos de la gestión y el cuidado de los espacios comunitarios.

© Rocío Ortega

Círculo ceremonial © Rocío Ortega

Espiritualidad o teko mba’e marangatu

El teko mba’e marangatu es el arquetipo del modo de ser espiritual de los Paĩ Tavyterã, atraviesa lo transcendental y lo cotidiano. Mediante comprensiones, conceptualizaciones y prácticas, sustenta todo el sistema de pensamiento y actitudes Paĩ Tavyterã, ñande reko o Teko Paĩ Tavyterã.

La concepción de lo sagrado se halla en la naturaleza y sus fenómenos. De allí que sus bosques y cultivos sean espacios sagrados y, desde esa perspectiva, los cuidan y conservan hace milenios. Esta característica los diferencia sustancialmente de aquella lógica occidental mercantil, de las sociedades nacionales, que comercia y transforma en mercancía sus sagrados espacios naturales. Con la deforestación, contaminación y enajenación de sus tierras, entra en desequilibrio el sistema filosófico y espiritual que los configura como pueblo de antiquísima ascendencia.

Sus espacios sagrados están en la naturaleza misma, como los cerros que los rodean, sus arroyos, y sitios como Jasuka Venda, o el tacuaral divino, takuaju, del tekoha Ñe’ẽ pyrũ jeguangypy, ubicado en la comunidad Mba’e Marangatu. También construyen imponentes arquitecturas sagradas, como son los ogajekutu u oypysy, hechas con materiales orgánicos, de al menos 22 x 10 m, para la consagración de sus ceremonias. También sus cultivos son espacios sagrados.

© Rocío Ortega

Oga guasu © Rocío Ortega

En estos sitios se entonan diversos cantos en formas de ñembo’e, kotiu ñe’ery, que son ofrecidos por los tekoaruvicha, líderes espirituales, y mba’e kuaha, mujeres y hombres referentes del pueblo, a través de los cuales se transmiten los contenidos Paĩ Tavyterã desde tiempos inmemoriales.

En cuanto a la vigencia del teko marangatu, actualmente son las generaciones más adultas y ancianas las que siguen manteniendo cantos, relatos, lenguaje y otras formas de elaboración de sus categorías propias, pero es cada vez más acelerado el proceso de invasión cultural que acecha a las nuevas generaciones y que tiene como trasfondo la pérdida del territorio y su constante amenaza, así como los grandes cambios a los que tuvieron que hacer frente con la transformación de sus antiguos tekoha a las comunidades donde hoy viven y, sobre todo, al entorno de las mismas: narcotráfico, latifundios, trata de personas, rutas, poblados urbanos, etc.

Ante esta situación nace el requerimiento de los referentes comunitarios Paĩ Tavyterã de emprender acciones que promuevan los espacios de conocimiento, renovación de sentido y legitimidad de los contenidos del teko mba’e marangatu, así como actividades que impulsen sus prácticas tradicionales.

Estos contenidos son entonados en forma de cantos devocionales, y son resguardados desde tiempos inmemoriales a través de su oralidad ritual entre generaciones, en una antigua lengua llamada arakuaávy, que pocos conocen […] cuyos relatos, imágenes y símbolos contienen una cosmovisión antigua que se remite al origen del mundo, del ser humano, del cosmos.

© Rocío Ortega

Apyka © Rocío Ortega

En el conocimiento oral Paĩ Tavyterã existen al menos tres formas de ir a través de la palabra. La primera de ellas es el ñemongeta, acordar, en el que el orden de cómo hacerlo se vislumbra desde los diversos actores que se involucran en la intención de la preservación, el ogueropyta hagua. La segunda, desde la cual la palabra es abordada en este acto de recordar, es el ñemombe’u, contar, en el que se establecen dinámicas dialógicas intergeneracionales en las que un portador de conocimiento responde a las preguntas de alguna o algún joven que aspira a saber, para dar un sentido al ser, ser humano, ser Paĩ, ser varón o ser mujer, sabio o sostenedor de un rol en las escenas ceremoniales de los ciclos de la vida. La tercera es el propio ser contenido en la palabra original Ñembo’e, o relato del propio ancestro primigenio al autodevelarse.

 

* Fragmento de un texto de sistematización, aún inédito, elaborado por José Elizeche, Sofía Espíndola y Lea Schvartzman para Apuntes del Grupo Sunu.

Nota: Agradecemos a Rocío Ortega por las imágenes.

Fuente: El Nacional 

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