Culturales : ¿Alguna vez leíste y cambiaste revistas en el cine?
04/08/2022 / Culturales / Visitas: 15681
RECUERDOS: En la década de los años 60 y 70 especialmente, cuando no existían internet, youtube, Facebook, whatsApp, y todo lo dependiente de la comunicación vía satélite, como existe en la actualidad, la diversión de niños y adolescentes en materia de lectura recreativa giraba exclusivamente en torno a las revistas de aventuras diseñadas a mano, a la que hoy sabemos se llamaban “comics”.

Para los chicos de aquella época eran revistas de figuritas con historias de héroes del Far West, o Lejano Oeste, como, Roy Rogers, Gene Autry, Hopalong Cassidy, El Llanero Solitario, Zorro, Tex etc., a los que llamában “Coboy” en alusión a la palabra inglesa “Cawboy” que significa “Vaquero”, pero eran los “Coboy”, los que siempre ganaban, eran los héroes no animados de la época, apenas retratados en las páginas de una revista impresa en colores, pero héroes al fin.
También estaban los super héroes como, Superman al que luego se le sumó Superchica, Batman y Robin, Mujer Maravilla, Flash entre otros, que formaban igualmente parte del entretenimiento de los chicos, junto a Tarzán de los Monos, y para los más pequeños y pequeñas, Tío Rico, Pato Donald y sus sobrinos, Tribilín, la Pequeña Lulú, Bugs Bunny, Pájaro Loco, y por la influencia del vecino país, Brasil, Zé Carioca, Cascão, Pinduca, Recruta Zero y muchos más.
Como dijimos al comienzo, todo el entretenimiento giraba en torno a la lectura de estas emblemáticas revistas, pero había más diversión en torno a ellas que iba más allá de la lectura, pues los domingos, era la cita obligada ir al cine pasado el medio día para intercambiar con otros chicos las revistas, con la salvedad de que si algunas ya estaban muy ajadas, el cambio era 2 x 1, es decir, 2 viejas por 1 nueva. Demás está decir que los más avivados se alzaban siempre con las mejores revistas a cambio de sus revistas maltrechas.
Una vez realizados los cambios correspondientes, era la hora de entrar al cine y ver la película del día, sin importar el título de la misma, mucho menos el argumento, ni si era la primera, la segunda y hasta la enésima vez que la proyectaban, pues lo único que importaba era que sea de “covoy” que siempre le ganaban a los “bandidos” o que al son de la trompeta, cuando los indios asechaban a los buenos, venía en auxilio de los mismos la caballería. Esta acción, a la par de la trompeta, era acompañada por todos zapateando contra el piso, como una forma de expresar su alegría, a veces también lo hacían silbando.
Y bueno, son al menos algunos recuerdos que compartimos con la nueva generación para que sepan cuáles eran algunas de las diversiones de sus padres y abuelos, y como reza una hermosa samba argentina….. “lindo haberlo vivido pa’poderlo contar”.
 
Por Alejo Mendieta 

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