Editorial: Juventud descontrolada ante nula acción de las autoridades

05/01/2015 / editorial / por: Arnaldo Andrés González
La frontera como es bien sabido, genera un gran movimiento los fines de semana de ambos lados, en Paraguay y en Brasil (Ponta Porã y Pedro Juan Caballero), pero se vuelve un caos ante la inercia de las autoridades, por sobre todo del lado paraguayo donde constantemente se registran grescas, tiroteos y otros, por el descontrol de los jóvenes, a su vez, sobrepasados por los efectos del alcohol y las drogas.

Reconocer que el descontrol de los jóvenes es a consecuencia del excesivo consumo del alcohol y drogas es el primer paso para analizar la problemática de la frontera en cuanto a las fiestas, durante y después, los fines de semana.


El ejemplo más reciente es la paliza que sufrió un guardia de seguridad en la fiesta de fin de año organizado por estudiantes en el Club Social Amambay. Jóvenes que disfrutaban de la fiesta en el interior del tradicional recinto agredieron al hombre que estaba allí para justamente resguardar cualquier hecho de violencia.


Los participantes de la golpiza hasta se tomaron la molestia de amenazar de muerte al trabajador sin que ninguna institución pueda mediar de manera urgente en el hecho.
Si las autoridades volvieran a realizar aquellos controles conjuntos en horas de la noche y la madrugada, tal vez se podrían lograr más resultados no solo para las acciones represivas ante estos hechos sino como acciones preventivas para desmotivar la actitud violenta especialmente de los jóvenes, causada por varios factores, volviendo a citar al alcohol y las drogas que circulan con total libertad en las discotecas, pubs, etc., de la ciudad.


Deberían de surgir estrategias desde la Municipalidad misma, que a pesar de ser responsable supuestamente del horario y demás requisitos para el desarrollo de un evento, siempre está ausente institucionalmente al igual que la Junta Municipal.


Así también, la Policía Nacional y el Ministerio Público brillan por su ausencia los fines de semana haciendo que el caos gane cada vez más protagonismo junto a la inseguridad.


Los padres de familia son de igual forma que las instituciones públicas, grandes responsables de la conducta de sus hijos. A veces porque pierden el poder sobre los hijos o por la poca educación, formación o respeto que inculcan en el seno del hogar. Tal vez la falta de comunicación u otros inconvenientes dentro del hogar.


Globalizando y sintetizando al mismo tiempo, la responsabilidad es social, entonces, el problema es de la sociedad en general y la solución de igual manera deberá de involucrar a todos antes de que el problema sea mayor y cada vez más rutinario.

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